Acuerdo con el PRI

Fuente: Reforma

Catón

Verbo anticuado es “descañonar”.

Si acaso será posible hallarlo en alguna zarzuela del antepasado siglo, como El barberillo de Lavapiés. La palabra se usaba para describir el acto de afeitar al ras el pelo de la barba.

Para tal efecto, el barbero introducía en la boca de su cliente una bola de madera o cristal llamada “nuez” a efecto de henchir el carrillo del afeitado y que la navaja resbalara mejor.

Un señor le preguntó al barbero: “Oiga: ¿y si me trago la nuez?”. “No importa -respondió el fígaro-. Total, me la devuelve mañana, como hacen todos los que se la tragan”.

Digo esto porque en época electoral surgen rumores de toda clase.

Podemos creerlos o podemos devolverlos, como la nuez de los antiguos rapabarbas.

Aun así no incurrirá en calumnia quien diga que López Obrador está dispuesto a hacer alianza con el mismísimo demonio con tal de ganar la Presidencia.

Lo ha demostrado al recibir a su lado a gente como Alberto Anaya, Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia, y otra gentualla no muy recomendable. Por eso se antoja creíble la afirmación de Ricardo Anaya en el sentido de que AMLO ha entrado en acuerdo con el PRI, y ha ofrecido amnistía -o sea impunidad- al régimen actual a cambio de que se le entregue el voto útil de los priistas y así ganar la elección presidencial.

Se combinarían en ese arreglo la ambición de López Obrador y la desesperación del prigobierno, que ve sin posibilidad de triunfo a su candidato. Desde ese punto de vista la única oposición real al gobierno y al PRI sería la del queretano, y el prigobierno vendría a ser un aliado más de López Obrador.

Verosímil, en efecto, parece tal versión.

No se debe olvidar que AMLO lleva en sí el gen priista, y que pactar con él es para los actuales detentadores del poder más fácil que con el panista, que se ha mostrado tan beligerante y tan dispuesto a perseguir las corrupciones del régimen, en tanto que el candidato de Morena ha ofrecido amor y paz, extendiendo perdones, amnistías y reconciliaciones a diestra y siniestra.

Para admitir o desechar este rumor tengamos muy en cuenta el origen político de López Obrador y el temor de quienes forman el régimen actual de tener que enfrentar alguna vez la consecuencia de sus actos…

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