Engaño e impunidad / Construyen edificio… ¡sobre una casa!

Fuente: Reforma

 

Bajo los escombros de los edificios colapsados empieza a emerger la corrupción.

El edificio de Bretaña 90, que se vino abajo y cuya constructora fue demandada penalmente, era una casa de tres niveles de al menos 50 años de antigüedad sobre la que levantaron dos pisos más, renovaron la fachada e hicieron pasar como nuevo.

De acuerdo con vecinos de la Colonia Zacahuitzco, la remodelación del inmueble y la construcción de los dos niveles comenzó en febrero pasado y para agosto ya estaban en renta los departamentos con una mensualidad de entre 8 mil y 10 mil pesos.

El día del sismo, una lona grande y banderolas promocionales anunciaban las viviendas disponibles y en el lugar se encontraban el portero, la agente de ventas y la auxiliar de limpieza, quien no pudo salir y perdió la vida.

Recientemente, el edificio fue comprado por la empresa Dijon, S. A. P. I. de C. V., responsable de la edificación de los dos pisos extras sin reforzar la estructura original de tabique rojo, la cual tenía más de medio siglo.

El martes, el Delegado de Benito Juárez, Christian von Roehrich, aseguró que la obra nunca dio de alta ningún trámite, por lo que carecía de cualquier autorización; también reconoció que fallaron al no detectarla y proceder contra ella.

“La culpa no es de la naturaleza, sino de la constructora que hizo un edificio sobre los cimientos de una casa (…) La responsabilidad es también de las autoridades que lo permitieron”, señaló Anaís Abreu, vecina del lugar y voluntaria en el levantamiento de escombros.

Apuntan a corrupción
Además de ilegal, la adaptación de una casa en un edificio en Bretaña 90 se hizo de forma exprés. Los vecinos no tienen duda de que sólo pudo ocurrir con corrupción de por medio.”Yo he vivido toda mi vida aquí y ese (el edificio) siempre fue una casa hasta este año. Fue en febrero cuando construyeron más pisos y sin permiso”.”Terminaron muy rápido los departamentos y los pusieron en renta”, relata María Catalina Castro, quien vive en Irolo 102, otra calle de la Colonia Zacahuitzco.Los residentes no pueden precisar cuándo fue que se construyeron los primeros dos pisos adicionales, pero de acuerdo a las fotografías se aprecia que también lucían ya desgastados.Durante algún tiempo el inmueble estuvo desocupado y en venta por 9 millones 700 mil pesos, hasta que fue adquirido por la constructora Dijon, a la fecha inubicable ya que no solicitó permiso alguno.

Sin embargo, pudo levantar dos niveles más y remodelar la fachada.

Dado que estaban por ocuparse, el 19 de septiembre se encontraban en el lugar sólo la vendedora, el portero y la auxiliar de limpieza, de 19 años, quien no alcanzó a salir y quedó al fondo de los escombros y perdió la vida.

De acuerdo con arquitectos que visitaron la zona del derrumbe, los cimientos del edificio de seis niveles eran de mampostería y antiguos, pues correspondían a la construcción original.

Si pretendían mantener la estructura original, aseguraron, era necesario hacer estudios para saber si todavía podían soportar el nuevo peso y, necesariamente, reforzarlos… lo que no ocurrió.

“Esto fue una suma de malas decisiones, los propietarios querían ganar dinero y yo creo que hubo autoridades que se prestaron porque esto no pudo haber pasado sin el visto bueno”, resume Hilda Belem Ortiz, vecina y una de las voluntarias en el rescate del cuerpo.

“La corrupción cuesta vidas, ahora éste es el precio, hay una madre que ya no llegó a su casa y hay unos hijos, uno creo está de brazos, que ya no la tienen”.

Alega constructora infortunado siniestro
Para la constructora Canada Building Group, el colapso del edificio nuevo en Zapata 58, Colonia Portales, se debió a un “infortunado siniestro”.Ese fue el argumento que utilizó en un correo electrónico para deslindarse de responsabilidad en el derrumbe de un tercio del inmueble estrenado a mediados del año pasado.Pese a que en el mensaje enviado a los condóminos la desarrolladora ofrece una dirección electrónica y un número de teléfono fijo para contactarla, algunos de los afectados indicaron no haber tenido respuesta directa.

REFORMA llamó a la línea y nadie contestó.

En su mail, la empresa explicó a los 23 propietarios que no otorgará pago alguno, debido a que el colapso fue ocasionado por un fenómeno geológico incontrolable.

“Este caso fortuito es un suceso frente al cual no se puede hacer nada ya que frente a fenómenos geológicos, humanamente no es previsible ver su futuro resultado. Por tal motivo, nos unimos a su dolor y a las pérdidas económicas que hayan sufrido por este temblor”, se lee en el documento.

“Al momento de darles la posesión del departamento que nos compraron, ustedes se hicieron responsables vía contractual de la contratación de un seguro que consideren conveniente, que en evento futuro garantice el reembolso de los daños que en algún momento lleguen a sufrir, como en el presente caso acontece”, añade.

Los departamentos del edificio se vendían en más de 2 millones de pesos.

Ahora, vecinos externan incertidumbre por la demanda que alistan y que ya es respaldada por el gobierno de la Delegación Benito Juárez.

Óscar, uno de los inquilinos, observaba entre militares y al margen de cintas de precaución los escombros en que se convirtió el departamento que aún no terminaba de pagar.

“No obstante que la empresa no es responsable de tan infortunado siniestro, nos ponemos a sus órdenes para asesorarlos y proporcionarles la documentación legal que requieren y que nosotros tengamos en nuestro poder”, señala el correo.


Ignoran a quien achacar daños a edificio
Sin saber a quién responsabilizar de los daños en su edificio presuntamente mal construido, decenas de vecinos de la Delegación Benito Juárez han acudido con distintas autoridades para buscar cómo solucionar su situación u obtener apoyos para reconstrucción.

Es el caso de los habitantes de Avenida Emiliano Zapata 252, en la Colonia Santa Cruz Atoyac, un condominio de 114 departamentos y dos locales, divididos en tres torres.

Ya que la estructura habitacional cuenta con daños importantes, de acuerdo con los dictámenes realizados por Protección Civil, los residentes fueron desalojados.

Del conjunto habitacional de 30 años de antigüedad, los vecinos ya no cuentan con los datos de la empresa constructora ni de los dueños originales, quienes podrían tener la responsabilidad legal por no realizar el edificio con materiales resistentes o bajo las normas postsismo de 1985.

“Este edificio lo inauguraron en el 88, entonces situaciones con la constructora ya no las podemos ver, ya ni sabemos con quién, está inhabitable en este momento (…) sinceramente yo no sé ni quién es (la constructora), yo vivo aquí hace 11 años, con el que me vendió, ya no tengo ni sus datos”, dijo Carlos uno de los Colonos.

Laura Méndez, una de las vecinas que tienen más tiempo en el lugar -16 años- y el administrador del edificio Juan Carlos Erdocia, son quienes realizan las gestiones con la delegación para tener apoyos de reconstrucción y que se realicen los dictamines periciales pertinentes.

Mientras, el resto de los habitantes montan guardias para evitar la rapiña y se mantienen a la expectativa.

 

 

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