Busca ladrillos enteros para volver a construir…

Fuente: Milenio

Selene Flores

Con tropezado andar, don Nicolás Matus camina sobre los escombros de lo que, antes del sismo del jueves pasado, era su hogar aquí, en el municipio Unión Hidalgo de Oaxaca.

Tiene 74 años y ha perdido la vista casi por completo. Por eso, prácticamente a tientas, hurga en los restos y levanta ladrillos que resistieron al sismo.

—¿Para qué guarda su ladrillo?

—Vamos a ver si vuelve a levantar la casita otra vez… —explica. Lo que quiere es juntar los ladrillos que no están hechos pedazos para usarlos en la reconstrucción de su casa. O en la edificación de un nuevo hogar.

Nicolás casi no escucha, habla zapoteco y poco español, apenas lo suficiente para platicar sobre la soledad en la que vive su tragedia.

“No tengo a nadie en el mundo, no tengo familia. Por eso me pregunto por qué está pasando todo esto, por qué nos está pasando así a nuestro pueblo”.

Nicolás limpia las piezas de ladrillo con su machete, después los apila a un costado de la calle donde nos platica sus pesares, los de la pobreza:

—Estamos tristes, cada noche estamos pensando cómo pasamos el día…

—¿Qué comió?

—Hoy, ya sabe qué cosas, frijolitos, eso es lo que está ahorita, eso es la comida, la tortilla…

En su juventud Nicolás vivía del campo. Ahora sobrevive con la ayuda de programas sociales y la de sus vecinos, como Lucila Alonso, quien también forma parte de la lista de personas que lo perdieron todo por el temblor. Su madre está en un hospital en Salina Cruz por golpes en la cabeza y su abuela tiene hematomas en casi todo el cuerpo.

“Él está aquí solo, pero aquí estamos los vecinos apoyándolo, dándole algo, una comida, un alimento. En estos momentos tan difíciles solo nos tenemos nosotros. Si no, ¿pues quién?”, reflexiona la mujer.

Construir un hogar en Unión Hidalgo, dicen, lleva años de trabajo. El costo de un solo ladrillo, cuentan, oscila entre 3 y 4 pesos la pieza. El ingreso promedio de la comunidad, dedicada en su mayoría al campo o la pesca, no es mayor a los 100 pesos diarios, narran, y eso “cuando hay trabajo”.

“Ya no se puede recuperar esta casa. Si no hay nada de ayuda del gobierno, ya no puede recuperar la casa. Nada más se pueden recuperar las cosas para levantar otra casa donde sobrevivir”, dice Mariano López, otro vecino afectado.

En este municipio nueve personas murieron bajo los escombros de algunas de las más de mil casas que colapsaron. Los seis pozos que abastecían la comunidad de agua no funcionan, la iglesia luce deshecha y el edificio de la presidencia municipal deberá ser derribado debido a los severos daños que presenta.

Unión Hidalgo es el primer municipio generador de energía eléctrica de la zona, gracias a cuatro parques eólicos erigidos aquí, pero desde el jueves por la noche no hay suministro eficiente de la energía.

“Cuando instalaron las eólicas dijeron que no nos faltará energía eléctrica. Ahora la empresa no se ha hecho presente. Hay muchas fallas, la luz eléctrica va y viene por ratos”, dice Toledano Cruz, habitante de la localidad.

De acuerdo con Wilson Sánchez, presidente municipal, en el municipio hay una población damnificada de aproximadamente 10 mil habitantes.

“Hay casas que se ven impecables por fuera, pero nada más entra uno y se nota el daño. La gente que no quiere dejar sus casas está tentando a la muerte porque las réplicas del sismo no han parado”, asegura.

La ayuda en Unión Hidalgo llega a cuenta gotas, porque el acceso al municipio es complicado. Los caminos para llegar se fracturaron, el puente del río Estero está cerrado por el riesgo que implica atravesarlo.

“De ninguna manera aguanta el peso de los autos o camiones. Estamos impidiendo el paso aunque ya nos ha querido golpear alguna persona que a fuerza quiere pasar. Llegar al municipio por otro camino es más pesado, pero mucho más seguro. Lo hacemos por su seguridad” dice Macario Valle, taxista.

La comunidad está en espera de ayuda para remoción de escombros y el censo de los hogares. Mientras eso ocurre, algunos hacen lo mismo que el viejo Nicolás: hallar y limpiar ladrillos buenos…

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