Saúl Wade estrena mansión valuada en 10 millones de pesos en Minatitlán y ahora va de regidor

Fuente: Plumas Libres

Es una mansión de lujo, valuada en 10 millones de pesos, y su dueño, se acaba de mudar a ella para disfrutar a todas sus anchas. No es Javier Duarte de Ochoa, pero sí de su mismo partido, y con sus mismas prácticas.

El dueño de la mansión de llama Saúl Wade, ex tesorero del ayuntamiento de Minatitlán, ahora incrustado en la posición número uno para regidor del ayuntamiento de Mina a propuesta del PRI.

La mansión se alza sobre la avenida Donato G. Alarcón  de la colonia Salubridad, una zona de contrastes pues está rodeada por otras casas humildes y de construcción más sencilla.

La casa del ex tesorero resalta por los detalles finos de sus acabados, y los grandes muros que se han erigido para evitar que desde fuera se pueda observar algo de lo que hacen sus moradores.

Cuenta con un sistema de vigilancia altamente sofisticado, que él mismo puede monitorear a distancia desde su teléfono,además de alambrados con alta tensión.

En su interior, cuentan los que han ingresado, tiene pisos de lujo, en algunas partes detallados con mármol de  Carrara, Italia, uno de los materiales más finos para la construcción, debilidad de narcotraficantes y políticos, huella de una vida de boato y poder.

La nueva casa del ex tesorero, hoy aspirante a regidor, ha causado escozor entre la clase política de Mina, porque la construyó y equipó completamente durante su periodo como tesorero en Minatitlán, una de las administraciones más afectadas por el saqueo y el desvío de recursos. La planta alta está completamente terminada y la de abajo, está en detalles, pero el lujo se nota por cada rincón.

En el sur de Veracruz, en medios de comunicación, se ha documentado que Saúl Wade, hijo del dirigente petrolero Jorge Wade, era quien mandaba en la administración municipal, y los alcaldes sólo estaban de parapeto.

No había obra, compras o decisión que tuviera que ver con dinero o toma de decisiones políticas en Mina que el Tesorero no tuviera que definir.

En los corrillos políticos le decían “el verdadero poder tras el trono”.

Bajo su administración también se dio a conocer que contaba con una partida secreta millonaria para gastos a discreción, de los que no rendía cuentas ni al alcalde.

Ahora está en posibilidades de volver   al poder municipal para defender sus intereses porque va en la uno del PRI, mientras que su candidato a alcalde, Ciro Porras, carga con el estigma de formar parte de una de las estirpes más corruptas en Veracruz, la de su mamá, la ex alcaldesa Guadalupe Porras.

Ciro Porras, además, como diputado local, votó todas las iniciativas propuestas de Javier Duarte de Ochoa, desde endeudamiento hasta posturas que rayaban en capricho. Ciro se hizo candidato después de la renuncia de quien ya había sido registrado ante el OPLE, el doctor Norberto Luna, quien renunció por las imposiciones de Saúl Wade.

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