Javier Duarte: las mentiras de sus informes de gobierno

Fuente: E-Veracruz

El gobernador con licencia y hoy prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, mintió desde el primer informe de su gobierno cuando afirmó que había puesto orden en la administración de las finanzas de Veracruz.

A diferencia de sus cinco informes de gobierno anteriores, en el de esta ocasión no hubo campaña publicitaria para informar de los logros y resultados del VI Informe de Gobierno, mucho menos evento especial con líderes de partido, gobernadores y representantes federales.

En medio de una grave crisis financiera y social, el gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado, ni siquiera acudió al Congreso local, envió los libros del informe con el secretario de Gobierno, Genaro Mejía de la Merced.

Las grandes pantallas y videos que eran parte del escenario para que el gobernador diera su mensaje, se sustituyeron por un mensaje de diez minutos televisado desde Sala Banderas de Palacio de Gobierno, apenas liberada un día antes por alcaldes del PAN y PRD.

Muy lejos quedaron aquellas palabras de Javier Duarte en su primer informe de gobierno, donde lo acompañaron nueve gobernadores, y afirmaba que había hecho un gobierno más austero y logrado generar 50 mil empleos.

Aquellos informes de gobierno donde más de 500 invitados aplaudían de pie al gobernador Duarte de Ochoa, quedaron atrás para siempre.

Primer informe: Arranca el programa Adelante, pero los pobres aumentan

En el primer informe de gobierno en 2011, durante su mensaje en el Museo de Antropología de Xalapa, presumía el arranque del programa Adelante para abatir la pobreza,  y donde “medio millón de familias veracruzanas se han visto beneficiadas”.

Aunque la ambición era disminuir en 50 por ciento el rezago social, tiempo después el Consejo Nacional de Evaluación Política de Desarrollo Social (Coneval), desmentiría la cifra.

En cuatro años el número de pobres aumentó y para el año 2014 alcanzaba un 58 por ciento de la población total, casi seis de cada diez veracruzanos.

Además destacaba: “Hoy Veracruz tiene una administración más ordenada y eficaz y una economía más fuerte”. Y para ejemplo, presumía en 80 mil mdp los ingresos propios del estado.

En ese entonces, señalaba que el Instituto de Pensiones del Estado tenía reservas económicas por 4 mil 617 millones de pesos. Años después  las protestas de miles de pensionados y jubilados revelarían la verdad, el IPE estaba quebrado y saqueado.

Segundo informe: Se destinaron 45 mil millones desarrollo social, ahí iniciaron las empresas fantasma

En su segundo informe de gobierno en 2012, donde asistieron el presidente nacional del PRI,  Pedro Joaquín Coldwell, y once gobernadores, se realizó un evento en WTC-Veracruz, el mandatario presumía la creación de 200 mil empleos: “La mitad de los 400 mil que nos trazamos como meta sexenal”.

Ahí vestido de guayabera blanca, Duarte también presumió la creación de seis hospitales y 45 mil millones de pesos en desarrollo social.

“En el segundo año de gobierno podemos decir que hemos recuperado el orden y se fortalecen las finanzas estatales”, afirmaba.

En ese entonces, se desconocía que se quedarían más de doce hospitales sin concluir y que a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se habían  creado empresa fantasma para desviar más de mil millones de pesos en contratos de bienes que nunca se entregaron.

Por ello, tanto el Sistema de Administración Tributaria (SAT) como el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), estatal, han interpuesto denuncias.

Tercer informe: Los próximos años serán el despegue económico Veracruz, pero llegó la debacle

El tercer informe de gobierno de Javier Duarte en 2013, fue el más ostentoso, para su mensaje político, convocó a políticos y gobernadores al castillo de San Juan de Ulúa de Veracruz.

Ante seis gobernadores, el entonces líder del PRI, Cesar Camacho, y cientos de funcionarios, aseguró que Veracruz era otro.

Entre sus logros, presumía más de 560 obras y acciones, entre ellas destacaba que el Túnel Sumergido de Coatzacoalcos llevaba un avance del 93 por ciento y se destacó  de la creación de 250 mil empleos durante su gobierno.

En su discurso hacía énfasis en que los próximos años significarían el despegue económico para Veracruz: “Estamos haciendo bien las cosas”.

En ese entonces ningún veracruzano podría prever que la debacle financiera llegaría dos años después, y que el Túnel Sumergido no quedaría construido y por el contrario tendría un daño patrimonial millonario.

IV Informe de Gobierno, se crea la fuerza Civil, por Bermúdez, acusado de tráfico de influencias

El cuarto informe de gobierno fue el más austero de todos. Luego de varias protestas por la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el gobernador Duarte entregó el informe al Congreso y solo grabó un mensaje televisivo.

En su despacho de Casa Veracruz, el entonces mandatario destacó que Veracruz era una de las cinco economías del país y se habían generado hasta entonces 250 mil empleos.

Una vez más aseguró que su gobierno mantenía orden y disciplina en las finanzas públicas.

Con un video, hizo énfasis, como lo hizo desde el primer año de gobierno, la construcción de la autopista México-Tuxpan, “obra histórica” que ahora se sabe no se terminó de construir.

También destacaba la construcción de Velódromo de Xalapa, que al término se convertiría en el Centro de Convenciones de Xalapa, aunque hasta ahora sigue sin utilizarse para algún fin.

Fue en este informe cuando Duarte de Ochoa presumió la creación de la Fuerza Civil y los nuevos elementos policiacos evaluados en control y confianza.

En ese entonces los elementos policiacos aun no eran señalados por sus vínculos con la delincuencia organizada ni de ser partícipes de desapariciones forzadas.

Después se conocería que el creador de esa policía de elite, el entonces secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, entregaba contratos millonarios a sus socios y familiares, y era dueño de cuatro casas en Texas con un valor de 2.4 millones de dólares.

Quinto Informe: Más promesa sin cumplir

En el quinto informe de gobierno del 2015, el gobernador quiso estrenar el velódromo, y ahí dio su mensaje.

Su poder empezaba a menguar, el tema de desapariciones era imposible de ocultar, y a la mitad de su discurso, fue interrumpido por familiares que desplegaron una manta exigiendo justicia.

Aun así fue recibido por maestros del SNTE quienes gritaban: “¡Duarte¡” a su paso por el recinto acompañado de funcionarios, gobernadores y el secretario de Educación, Aurelio Nuño.

Ya en medio de varias acusaciones por desvío de recursos, quiso dar un mensaje de unidad: “La gente rechaza las descalificaciones, las críticas que nada aportan, pido un alto y rechazo a quienes llevan su crítica más allá de la razón”.

En sus logros, anunció que en septiembre del 2016 quedaría concluido el Túnel Sumergido. Entre sus principales conquistas dijo que durante su gobierno se generaron más de 354 mil empleos y se atrajeron solo ese año más de 14 mil 500 millones de pesos en inversión en obras de infraestructura.

Reiteró que durante su gobierno no había pedido ni un solo peso en crédito, y solo había reestructurado de forma responsable la deuda pública heredada de la anterior administración.

En ese entonces prometió para el 2016 cinco ejes: Reducir la pobreza de 40 mil veracruzanos, firmar un convenio con tecnológicos en materia educativa, un programa más ambicioso de infraestructura, inversión de 40 mdp en sector ambiental y la creación de un instituto Estatal de Formación y Especialización en Gestión Integral del Riesgo de Desastres.

Ninguna de estas promesas se cumplieron. De acuerdo a los datos de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), estatal, Veracruz está sumido en una grave crisis y tiene pasivos por pagar por 87 mil millones de pesos, de los cuales 44 mil son deuda crediticia con bancos, y el resto a proveedores.

Además, el gasto corriente del gobierno aumentó del 2011 al 2014 de forma alarmante, lo que provocó un déficit en las finanzas del gobierno de más de 70 mil millones de pesos.

Finalmente, acosado por las denuncias de enriquecimiento ilícito, el gobernador solicitó licencia al cargo el 12 de octubre, la Procuraduría General de la República giró orden de aprehensión, y Duarte ahora es prófugo de la justicia.

VI Informe. No hay nada que informar

En medio de esta crisis, el gobernador interino Flavino Río envío un mensaje a los veracruzanos para dar cuenta de las obras y acciones en el sexto año de gobierno.

Sin embargo a 15 días de concluir el gobierno poco fue lo que pudo informar.

En materia de inversión en infraestructura, sector agropecuario, turismo, y otras, se limitó a enumerar la infraestructura existente, los aeropuertos, la petroquímica, hidroeléctricas, los puertos y demás. Ningún anuncio de obra nueva.

Cuando habló del sector agropecuario, no pudo describir los logros ni los recursos enviados a los campesinos para proyectos productivos y se limitó a decir: “Cultivamos todos los productos tropicales, pero también tenemos productos de tierra fría, como el durazno, las manzana, la pera, el único que no se cultiva en Veracruz es la uva”.

También mencionó que Veracruz cuenta con ríos, lagos y lagunas, pero nada de la inversión productiva.

En materia de salud apena habló 20 segundos para decir que Veracruz cuenta con la mejor cobertura de servicios, pero no habló de las inversión hospitalaria.

Flavino evitó profundizar en inversiones, empleos, infraestructura y logros concretos, en su lugar destacó que se ha actuado con responsabilidad política, y exigió que quien ha fallado responda por sus actos.

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