Ignorancia + democracia = populismo

@victor_gordoa

LA BOMBA…

Empecemos definiendo cada concepto para que no se preste a malos entendidos. El populismo, que según la Real Academia Española (RAE) debe decirse popularismo, es la tendencia política que pretende ganarse la simpatía de las clases populares, un sentimiento y no pensamiento que generalmente intentan lograr algunos políticos prometiendo al pueblo, mayoritariamente ignorante y necesitado, muchas cosas que después no podrán cumplir. Esto los popularistas lo saben y la historia lo constata, pero aun así lo intentan y muchas veces logran llegar al poder. La ignorancia es simplemente la falta de conocimiento, concepto que se entiende fácilmente. La democracia es la forma de gobierno en la que el poder político idealmente es ejercido por el pueblo, por los ciudadanos que conforman un país, lo que finalmente no viene siendo cierto, pues el poder político estará en manos de los políticos, aquellos que llegaron al poder para ejecutar el mandato que el pueblo les dio al elegirlos. La combinación de estas tres características constituye una mezcla semejante a la que se integra para construir una bomba o, peor aún, pues puede producir más daño a muchas más personas que el que produce un artefacto explosivo, al grado de implicar a todos los habitantes de un país. La realidad por sí misma exhibe a esos que están bajo los gobiernos popularistas que han demostrado históricamente ser altamente ineficientes, pues sus gobernantes carecen de la capacidad para conseguir el efecto de bienestar que proponían al pueblo durante las campañas electorales.

LA UTOPÍA…

Por el otro lado tenemos al liberalismo como una actitud que propugna la libertad y la tolerancia en la vida de una sociedad que, como doctrina política, postula la libertad individual y social en lo político, la iniciativa privada en lo económico y también en lo cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos. La aristocracia es un término mal entendido que generalmente es aplicado a los miembros de la clase social más alta y no debería ser así, ya que Aristós significa lo mejor e idealmente sería una forma de gobierno según la cual el poder político sería ejercido por los mejores, los más preparados y experimentados; dije idealmente porque, como pueden ver, prácticamente no existe. El conocimiento entendámoslo como la múltiple información que, sumada a la experiencia, permite con el tiempo adquirir la capacidad de saber, condiciónsine qua non para que se dé la sabiduría en el hombre. Ahora mezclen los tres términos y se producirá un ideal de gobierno en el que mandarían los mejores, los sabios, en condiciones de tolerancia y libertad, delegando en los ciudadanos el desarrollo de la economía, sobre todo a través del libre comercio y la creación de empleos, y el de la cultura, procurando primordialmente el imparto de la educación y el desarrollo de las artes. Como ven, la combinación no suena mal, lástima que la auténtica aristocracia tal como la definí, no está en el poder, de ahí el descontento con el liberalismo.

LA REALIDAD…

El populismo, mejor dicho, popularismo, está de vuelta en el mundo, ya no como una forma política privativa de países subdesarrollados, sino dando claras muestras de su existencia en naciones avanzadas y promete acometer rápidamente porque el pueblo está harto de los malos gobiernos liberales, debido a que los políticos no cumplen con la condición de ser a su vez aristócratas, ni al menos se rodean de ellos. Es así como puedo entender los fenómenos tipo Trump, Brexit, antes Venezuela y más cerca Andrés Manuel López Obrador, basado en esto creo que la posibilidad de que la combinación AMLO y Trump se dé es absolutamente real.

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