Daphne y la justicia en Veracruz

Fuente: El Universal

@kdartigues

En serio alguien cree que una mujer se siente un día y dice, aburrida: “¿Y ahora qué inventaré? Ay, ya sé, ¡qué gran idea! Voy a decir que me violaron”.

U otra: “Voy a inventar que fui tan vulnerable que paseando por la Condesa (barrio céntrico de la Ciudad de México) alguien me bajó los calzones y me tocó. Luego jugaré a denunciarlo, e invertir muchísimo tiempo y energía en ello. Exigiré respeto y lo que provocaré será que me ataquen más. Ay, sí, qué buena idea”.

Sé que suena a caricatura, pero no lo es. No dejo de recordar un espléndido artículo que Estefanía Vela publicó en su blog de EL UNIVERSAL la semana pasada. Tras el caso de Andrea Noel reflexionaba sobre la imposibilidad de que en México se crea que alguien es una víctima. Si no dice nada, ¿por qué no lo dijo?; si lo dice porque lo dice. Si llora porque hace escándalo, si no, ¿por qué no llora? (aquí está, vale la pena leerlo: http://www.eluniversal.com.mx/blogs/estefania-vela-barba/2016- /03/17/una-victima-no-es).

Ahora un caso similar está en puerta y los dimes y diretes son de pena ajena. ¿Qué llevaría a una joven de Veracruz, Daphne, a denunciar que fue violada por ex alumnos de su colegio? ¿Por qué existe entonces un video donde dos de ellos le ofrecen disculpas? (su padre, a quien me duele verlo tan desesperado, defendiendo el derecho de su hija a denunciar, ha dicho que esa fue la primera cosa que les pidieron y ni siquiera cumplieron: una disculpa y basta).

Pero lo que más me puede es leer a Daphne misma cuando escribió:

Sí, meses después intente seguir con mi vida, a los ojos de los demás muchos podrán decir que “estaba bien”, pero, ¿quiénes estaban conmigo en las noches? Cuando lloraba hasta quedarme dormida, cuando me deprimía, cuando destrocé mi cuarto varias veces por enojo e impotencia, ¿dónde estaban todos aquellos que el día de hoy se atreven a juzgarme? (…) Sí, he tomado, sí he salido de fiesta, sí he usado faldas cortas, como la gran mayoría por no decir que todas las niñas de mi edad, ¿por eso me van a juzgar?, ¿por eso me lo merecía?, ¿por eso pasó lo que pasó?, ¿por andar de noche con mis amigas? Pregunto a aquellos que criticaron e hicieron páginas para atacarme, entonces yo les pregunto, ¿por qué?… Digo, ya que al parecer ustedes creen que son “jueces” de lo que sucedió.

Qué rabia.

Esto último sucede en Veracruz, por cierto. Otra vez Veracruz.

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