Desarrollan fórmula en el ITSA que incrementa la masa muscular en deportistas

El docente e investigador Cid Ramón González con la colaboración de alumnos de bioquímica del Instituto Tecnológico Superior de Acayucan (ITSA) del TecNM, desarrolló una fórmula que convierte la proteína del lacto suero en péptidos bio-activos.

Esta proteína incrementa la masa y rediseña la estructura de una manera natural, además de mejorar el rendimiento físico en deportistas por el efecto vasodilatador que permite una mayor irrigación sanguínea a las células y por consiguiente una mayor provisión de oxígeno a las mismas además de que son de más rápida absorción que la proteína entera y que pueden tener efectos vasodilatadores.

Por este motivo, el Docente Investigador dijo, “el proyecto denominado FastProtein-ProteCiD es un suero utilizado para incrementar la masa muscular en deportistas, debido a su contenido de proteínas con alta concentración de aminoácidos esenciales, especialmente la lisina que es un aminoácido que ayuda a reconstituir el músculo”, aseguró González.

Sin embargo, señaló que su digestión es más lenta que las caseínas, que son proteínas que se encuentran en el queso. “Ya es sabido por estudios anteriores que el suero contiene secuencias de péptidos vasodilatadores, es decir que dilatan las arterias, y que la absorción de los mismos es más rápida por ser moléculas más pequeñas”, especificó.

En su trabajo describe que la proteína del suero que se usó en este proyecto es un producto inocuo, de alta calidad proteínica, bajo en grasa y carbohidratos, y que contrariamente a lo que piensan muchas personas, la proteína de suero de leche no es sintética.

“Básicamente se encuentra en el suero residual que se obtiene en el proceso de elaboración del queso y que es tratado mediante una serie de filtros especiales para separar la proteína de suero de la lactosa y otros componentes como la grasa de la leche”, explicó el académico del ITSA.

“La proteína utilizada en este proyecto, es un suero concentrado con 75% de proteína; tomando esto como base, se puede llevar a cabo una hidrólisis de sus cadenas proteicas, es decir, hacerlas más pequeñas hasta convertirlos en péptidos y aminoácidos, que son más rápidamente absorbidos en el intestino y llegando en menor tiempo al músculo para su reparación después del ejercicio”, detalló.

La proteína incrementa la masa y rediseña la estructura de una manera natural, además de mejorar el rendimiento físico por el efecto vasodilatador que permite una mayor irrigación sanguínea a las células y por consiguiente una mayor provisión de oxígeno a las mismas.

“En el mercado ya existe un suero láctico hidrolizado con este mismo fin, teniendo como protagonistas de tal hidrólisis las enzimas, que provocan una especie de “corte” en las proteínas para reducirlas a péptidos, y hacerlas más digeribles por el músculo”, explicó.

“Es importante destacar que aquí retomamos la misma idea: hidrolizar el suero de leche, pero no con enzimas, sino con bacterias lácticas que poseen una maquinaria especial para cortar las proteínas, y así producir los péptidos de manera más económica y específica que las tecnologías enzimáticas”, precisó.

Experimentos

Expresó que a partir de esto se decidió realizar el experimento con dos grupos de jóvenes estudiantes que realizan ejercicio en esta casa de estudios, donde el entrenador Rubén Chávez vio que los jóvenes mostraron una respuesta casi inmediata en el aumento de rendimiento físico en el levantamiento de pesas, y después de cuatro semanas se observó un desarrollo de músculos más rápido que sin consumo de suplemento. “Incluso se ha observado que ayuda a la función sexual”, puntualizó.

El docente señaló que solo faltaría escalar el experimento a una población mayor para poder tener certeza de que el producto tiene una acción marcadamente mayor que contra placebo, es decir utilizando suero sin hidrolizar, y agregó “Esto tomará más tiempo”.

Finalmente dijo que están trabajando para poder obtener una fórmula las desarrollada con otros elementos nutricionales, así como el registro y protección de patente para su comercialización, además de agradecer el apoyo brindado por el Doctor Luis Alberto Escamilla Ortíz, para que este experimento pudiera realizarse.

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